logo
aviso
Inicio Opinión Cuentos Historia Entrenamiento Entrevistas Datos Calendario Canadela Cartas Fotos Correo


Historias de Pedal PARTE I
Efraín y su cleta

Jaime Romero - 2009-12-22

Era una calurosa mañana de verano, a la distancia se podían ver las ondas titilantes que emanaban desde un recalentado pavimento, indicador inequívoco de la alta temperatura que reinaba en el ambiente.

Al fijar la vista en el largo e interminable camino poco a poco se comenzó a distinguir una borrosa silueta la que con el pasar de los segundos se fue tornando más nítida, era Efraín. Como cada mañana venía con su chupalla cubriendo una incipiente calvicie y de esa manera protegiéndola de un amenazante Sol. Su vestimenta era la habitual, unos envejecidos pantalones arremangados hasta a rodilla, una camisa de aquellas tipo elegante, pero a la vez de trabajo, también con mangas enrolladas de tal manera que no sobrepasaran sus codos, sus pies no eran cubiertos con calcetines de ningún tipo sino mas bien eran protegidos por las más modernas ojotas recién confeccionadas con algún neumático desechado por el patrón del fundo. Ni soñar con alguna joya lujosa ni menos algún reloj de marca, sus curtidas manos solamente eran adornadas en el dedo anular por la argolla que 50 años antes juró mantener en símbolo de amor, lealtad y mucho más por su amada vieja, como cariñosamente llamaba a Sofía, el gran y único amor de su vida.

En la medida que la imagen se hacía más nítida también comenzamos a reconocer que no venía solo, lo acompañaba su más fiel y leal amiga, aquella que nunca se quejó, la que pacientemente lo esperaba en sus pocas pero largas tardes de juerga con amigos, y que una vez terminada la jornada se llevaba la peor parte, era su cleta, una máquina muy antigua, de aquellas que tenían frenos de varilla, manubrio amplio y asiento de cuero casi sin curtir, de aquellas que para alumbrar lo obscuros caminos de la vida se valían de un pequeño generador de corriente capaz de alimentar un pequeño pero potente foquito de iluminación frontal, claro que el costo de aquel preciado rayo luminoso era una sobrecarga altísima a la hora de completar una nueva pedaleada. Y no solamente luz era el resultado, sino que un arrítmico ronroneo producto del roce entre el muchas veces reparado neumático y aquella ruedita dentada del dínamo capaz de transformar casi de manera mágica cada vuelta de pedal en la luz que muchas noche lo iluminó hasta su hogar.

Efraín vivía en un lugar de campo, las alternativas de trabajo no eran muchas y entonces para poder salir adelante con una numerosa, pero para esa época normal, familia debía salir a buscar el sustento más allá de donde sus pies eran capaces de llegar por sí solos. Así, cada mañana, antes que el astro rey comenzara a iluminar con sus rayos invisibles pero mágicos y justo después de un simple tazón de té acompañado por una trozo de recién horneado pan amasado, tomaba su ollita preparada por Sofía, ollita que de seguro contenía una pequeña porción de arroz y en ocasiones especiales, un trozo de carne sobrante de la comida de la noche anterior. Comenzaba así una nueva jornada para Efraín. Jornada que sería imposible de enfrentar sin tener a mano una cleta capaz de transportarlo desde ese humilde hogar hasta el lejano lugar donde debía utilizar toda la fortaleza para cumplir las duras tareas agrícolas que el destino le tenía deparadas.

De seguro, sin haber contado con aquella viejita pero fiel bicicleta hubiera sido muy difícil llegar a tiempo para pala en mano hacer el taco justo en la acequia y con mucha paciencia ver como el flujo de agua va recorriendo los surcos a través del campo dejando la cantidad precisa de agua a las plantas más diversas dependiendo de la temporada. Algunas veces eran las cebollas, otras los ajos, muchas plantas de papas se vieron beneficiadas de la presencia de Efraín y tampoco fueron pocas las veces que los comensales de humitas debieron su alegría de degustar tan preciado alimento al sacrificio de Sofía, Efraín y su cleta.

Efraín cada día………. Continuará-………..

-

Correo: Se necesita un valor.
Correo no válido.
Comentario:

Sólo los primeros 500 caracteres quedarán registrados
 Se necesita un valor.No se cumple el mínimo de caracteres requerido.Se ha superado el número máximo de caracteres.
 

ID: 450/482493 .- [23-12-2009 12:28]
Correo plagos@tie.cl
Comentario Buena historia Jaimito, como dice Don Marcelo mande pronto la segunda parte. Aprovecho la oportunidad de felicitarlo por todos los relatos que hacia cada semana despues de cada carrera, son muy buenos y entretenidos, espero que lo siga haciendo. Espero que pase una Feliz Navidad junto a su familia y que el año 2010 este lleno de exitos y a todos los amantes del ciclismo que tambien pasen unas Felices Fiestas.
Saludos
Patricio Lagos

ID: 450/482285 .- [23-12-2009 07:48]
Correo chagres44@gmail.com
Comentario Ya pues Jaime, envia la segunda parte, no nos dejes con la incertidumbre, está entretenido el relato, como todos los que has compartido con nosotros durante el año. Felices fiestas a ti y a toda la familia del ciclismo.
Saludos
Marcelo "CHAGRES" Peralta

ID: 450/481693 .- [22-12-2009 18:48]
Correo claudio_antonio1@hotmail.com
Comentario Muy hermoso relato, felicitaciones

 

6ca9822eab066bd74885a4ea24a78f6f.jpg
[Noticia vista 102 veces]

Otras Noticias
Hushovd justifica con victoria el esfuerzo de su equipo
Chicauma, Comuna de Lampa
Hasta siempre Laurent Fignon
INVITACIÓN: NO ALTO MAIPO!!
I Juegos Olimpicos de la Juventud
La más millonaria de todas las vueltas
Camino Las Rosas en Pirque
Vuelta Ciclista de Chile
COMUNICADO: Federación Ciclista de Chile
Haras de Pirque
Resistir es vencer...
COMUNICADO: Federación Ciclista de Chile
Un regreso de miedo a Cerro Navia
Tres chilenos al Podium
"Premio Club Union Ciclista Italia"